jueves, 30 de julio de 2009

CUENTOS POPULARES RUSOS





Me acaban de regalar este libro Cuentos populares rusos.
Las ilustraciones fueron realizadas por el pintor de la escuela de Palekh, Aleksey Orleanskiy. Palekh es el nombre de un pueblo ruso situado en las orillas del río Paleshka, a unos 300 km al nordeste de Moscú. Su fundación se remonta a los siglos XIV-XV y probablemente en aquellos tiempos ya se pintaban iconos.
El mérito de los maestros de Palekh es haber guardado la manera de crear sus obras, la pintura, el dibujo y la letra, los paisajes, los detalles y el estilo propio. En su trabajo se mezclan las tradiciones de la pintura de iconos con los temas inspirados en la literatura artística y los cuentos populares.
Las obras constaban de una superficie formada por varias capas de cartón pegadas e impregnadas con un ingrediente especial. Después de la elaboración difícil y laboriosa de la superficie, la cubrían por fuera con laca negra y por dentro con laca roja. Al llegar a manos del pintor, este trazaba el dibujo de toda la composición sobre la capa de laca negra. Después de haber realizado con albayalde el diseño fino, se procedía al trabajo con pinturas. Cada parte de la imagen y los detalles ornamentales más finos se dibujaban utilizando lupa.
Las obras de los maestros de Palekh se conservan en Galerías y Museos de Rusia y en colecciones privadas.
Los libros ilustrados por ellos son por sí mismos unas obras maestras de Bellas Artes. Esta edición de cuentos populares rusos es un magnífico ejemplo. ¡Un libro bellísimo!

viernes, 24 de julio de 2009

Nelson Mandela: MIS CUENTOS AFRICANOS

Aunque Nelson Mandela en el prólogo dice: "esta antología reúne varios cuentos africanos muy antiguos y los devuelve a través de nuevas voces a los niños de África", espero y deseo que esta fantástica colección de cuentos interese a todo el mundo porque, cuando se tiene este libro en las manos, ya no se puede dejar, por sus maravillosos relatos, sus ilustraciones y su cuidadísima edición. Otro libro precioso ¡para todas las edades!

martes, 14 de julio de 2009

EL AMOR TE ESPERA







Me llamó la atención este libro desplegable que apareció en El País (Babelia, 20 junio,09) y, sin dudarlo, compré un ejemplar.

Fabián Negrín y Orecchio Acerbo logran conjugar perfectamente el texto, el dibujo, el color y el diseño para ofrecernos un "libro" precioso, representante de la literatura cuyo tema es el amor, género inagotable y que siempre contará con miles de seguidores.

martes, 30 de junio de 2009

Martín de Riquer: Una novela alegre y triste


Si el Quijote fuese tan sólo una sátira y parodia de los libros de caballerías, no pasaría de ser una obra de circunstancias, cuyo interés y éxito hubieran caducado en cuanto los libros de caballerías dejaron de publicarse y leerse. Lo extraordinario es que el Quijote ha sido y es leído por millones de personas en todo el mundo que no saben ni siquiera el tipo de literatura que representaron los libros de caballerías, lo que manifiesta la genialidad de un escritor que, partiendo de una circunstancia pasajera, nos legó uno de los libros más humanos que jamás se han escrito. Don Quijote, loco y disparatado, se adueña muy pronto de nosotros y nos avasalla con su simpatía, su nobleza y su bondad, de tal manera que lo que acabamos viendo en él no es a un pobre chiflado sino a un hombre honrado e íntegro empeñado en ver lo hermoso y lo ideal tras la maldad y la fealdad.
Los contemporáneos de Cervantes advirtieron con claridad que el Quijote era ante todo un libro de entretenimiento. Sin embargo, conviene recordar que el Quijote contiene excelentes lecciones morales tanto para los fantasiosos como para los materialistas, y que desde el Romanticismo empezó a identificarse un poso de tristeza en el fondo de la novela. Y es que los fracasos del hidalgo manchego, sus choques con la realidad e incluso las palizas que recibe, que hasta entonces provocaban la risa, empezaron a suscitar pena y compasión, pues tales reveses parecían un símbolo de cómo la verdad, la honradez y la bondad se ven humilladas y escarnecidas en nuestro mundo. Esta concepción del Quijote, que ha llegado hasta nosotros y de la que el lector moderno no consigue despegarse, convierte la novela en una obra agridulce, hasta tal punto que podríamos afirmar que quien no se ríe leyendo el Quijote lo entiende tan poco como quien no se entristece al leer las desventuras de su protagonista.

miércoles, 24 de junio de 2009

Don Quijote y Sancho: protagonismo dual de la novela

Dibujo de Juan Pastor, junio 09


El protagonismo dual es una característica de las novelas cervantinas. En esta obra don Quijote y Sancho desempeñan esta función.
Un acierto de Cervantes fue el haber elegido como protagonista del Quijote a un personaje enloquecido por la lectura de libros de caballerías, pero cuya perturbación sólo impide el lúcido funcionamiento de su cabeza en lo concerniente a dicho tema.
Don Quijote protagoniza el ideal de restaurar en su época la caballería andante. A esta quimera caballeresca adecua todos y cada uno de los elementos de la realidad, transformándolos de acuerdo con su código de caballero andante. Para ello acude con frecuencia a los encantadores, salvo que la realidad ya se le muestre transformada por los demás, como ocurre en casi toda la segunda parte. Su formidable voluntarismo se mantiene firme hasta la segunda parte, pero entra en decadencia a partir de su descenso a la cueva de Montesinos (II,23), se expresa en la afirmación de su desfallecimiento al final de la aventura del barco encantado (II,29) y acaba en completa bancarrota espiritual cuando propone a Sancho el innoble trato de creerle lo que éste dice del vuelo de Clavileño (II,41) a condición de que Sancho le crea a él lo de la cueva de Montesinos...
Si don Quijote es sujeto de un proceso que le va llevando a la caída de su ficción caballeresca y acercándole cada vez más a la realidad y a la figura de Sancho, el personaje de Sancho Panza experimenta el fenómeno contrario, y complementario, al de su amo. (Proceso que Madariaga llamó quijotización de Sancho y sanchificación de don Quijote).
El escudero actúa de acuerdo con el sentido común y ve la realidad tal como es, y así se lo repite constantemente a su amo. Poco a poco va tomando cariño a don Quijote y se enorgullece de serle fiel. Su quijotización empieza a manifestarse ya en la primera parte (conducta en la batalla de su amo con los cueros de vino, I,35). Esta quijotización de Sancho se consuma en la segunda parte de la novela : encantamiento de Dulcinea (II, 10); vuelo de Clavileño (II,41); en su actuación como gobernador de Barataria etc, e incluso en su empeño en alentar al mismo don Quijote, en el lecho de muerte, a que ambos se dediquen a la vida pastoril.


martes, 16 de junio de 2009

Modo narrativo: juego de autores y narradores

El artificio narrativo en que se sustenta la construcción del Quijote es extraordinariamente complejo.
En los primeros capítulos, del 1 al 8, el Quijote es ya, en palabras de Torrente Ballester, un cuento de un cuento, pues el "autor"aparece como un investigador que recoge datos sobre la historia de don Quijote en autores y archivos de La Mancha. Ya en I, 8 se descubre la existencia de dos "autores", en la referencia al "segundo autor desta obra".
El artificio narrativo se complica en el capítulo 9: Cervantes ensaya el procedimiento del manuscrito encontrado, inventa un historiador moro al que atribuye la autoría de la obra, un traductor que la vierte al castellano y se sitúa él mismo- mejor dicho, su figura también ficcionalizada- como "segundo autor", que mediante un narrador omnisciente en grado sumo, entrega dicha historia a los lectores.
La técnica del manuscrito encontrado, además de ser parodia del mismo recurso empleado en los libros de caballerías- su autoría era atribuida a encantadores de la antigüedad- y de dar mayor ilusión de verdad a los hechos de don Quijote, es manejada como procedimiento del que se derivan hallazgos importantes:
a) El historiador moro Cide Hamete Benengeli es el primer "autor" del Quijote.
b) El morisco aljamiado es su primer traductor (del árabe al castellano).
c) Cervantes, ficcionalizado también en la obra, resulta ser así el segundo autor, el cual, por medio del narrador, entrega a los lectores una historia acerca de la cual puede comentar y opinar cuanto le parezca oportuno.
d) Los primeros lectores también quedan ficcionalizados en la segunda parte, pues algunos personajes de ella ya han leído la primera parte.
e) La omniscencia y la libertad del narrador son inmensas, porque conoce de antemano toda la historia por la lectura de su traducción.

En este juego de autores y narradores, en el que se combinan la historia de Cide Hamete, la traducción del morisco, los comentarios del autor implícito y las intervenciones del narrador, además del punto de vista de este o aquel personaje, la inmensa libertad creadora preside todo el proceso y está indisolublemente ligada al complejo perspectivismo múltiple: ¿quién garantiza la verdad de lo escrito por el historiador moro, siendo él verdadero como historiador y mentiroso como árabe? ¿Quién garantiza la fidelidad de la traducción del morisco?
El juego de autor moro, traductor morisco y narrador cristiano hace posible cualquier perspectiva imprevista. Por eso abundan los comentarios que el "autor segundo" prodiga sobre Cide Hamete, las anotaciones del traductor, las advertencias de Cide Hamete e incluso las quejas que el autor moro expresa acerca de la traducción.